El mundo está preparado para los neuróticos y supersticiosos, ¿no os habéis fijado en que los andamios nunca ocupan toda la calle? Te dejan elegir si ir por debajo y correr el riesgo de sufrir diez años de mala suerte o ir por fuera a la espera de que te caiga el polvo de la obra en los ojos o en caer en una Gabinotrampa.
Lo normal sería que no supierais lo que es, puede que en vuestras ciudades tenga otro nombre como trampa mortal disfrazada de azulejo que cuando se pisa, hace palanca y salpica con el agua que había dentro, los pantalones blancos nuevos que llevabas para ver a ese tío to buenohh.
La vida es injusta para todos en algún momento de nuestras vidas, a veces lo es en aspectos que tampoco te importan mucho, como cuando la monstruación (amiga roja o la amiga ausente de Concha Velasco) aparece el día que habías quedado con tu amiga para ir a nadar y empezar a ser una chica fit. Nah, ahí tampoco importa mucho, el próximo lunes empiezo, me voy a por un cruasán.
En otros aspectos, ya fastidia más, como descubrir un día cualquiera, que eres intolerante al chocolate. Habéis leído bien, al chocolate, no a cualquier alimento que contenga lactosa. ¡Estoy condenada! ¡Condenada! La vida ha sido muy cruel conmigo, si escroleáis (bajáis con la ruedecita del ratón, si tenéis portátil, os compráis un ordenador de sobremesa y lo hacéis) un poquitín para abajo en el blog, veréis una oda al chocolate, el Karma me ha castigado por tentar al resto y hacerles olvidar su operación bikini, trikini en algunos casos. He aprendido la lección
Por esto y mucho más, os aconsejo disfrutar de la vida, llevar las cosas día a día y ¡atiborraos de chocolate mientras podáis!
Espeluctacular.
P.D: no os he explicado porqué se denomina Gabinotrampa, y tampoco lo voy a hacer.




No hay comentarios:
Publicar un comentario