¿Por qué alzamos la mirada al cielo y gritamos ''tiempo''? Drama
Acudimos a la hora siempre que esta nos alcanza con sus manecillas convertidas en látigos. Hemos tenido tiempo más que de sobra para luego no tener que pedirlo pero tal vez, solo tal vez, no nos hemos dado cuenta de cuánto hemos derrochado. Tal vez, nos guste hacernos de rogar.
Acudimos a la hora siempre que esta nos alcanza con sus manecillas convertidas en látigos. Hemos tenido tiempo más que de sobra para luego no tener que pedirlo pero tal vez, solo tal vez, no nos hemos dado cuenta de cuánto hemos derrochado. Tal vez, nos guste hacernos de rogar.
Me he olvidado del blog, me he acostumbrado a no escribir. Al principio no fueron solo cosas mías: los exámenes, la ruptura con el ordenador, los lloros de la bienvenida y ahora si, ya no puedo dedicar la culpa a nadie, la piscina, los paseos bajo el sol, los viajes en moto, los morenasos a los que no les gusta que les llames así, pero que no tienen otro nombre.
Son disculpas que me apartan de todo, pero todo está bien, todo está muy poco pensado. Es verano.
Verano, que según el diccionario RAE(QMHIY) es esa época del año posterior a la de exámenes estresantes (hasta el punto de no poder ir al baño sin tres bífidus), en la que planeas hacer muchas cosas pero en la que al final no haces nada salvo acabar más gordo y más moreno, como una croqueta.
Donde la asignación dineraria se derrocha en cervezas, viajes en tren y en bikinis a tres leulos.
Donde intentas abrazar el estilo boho-chic pero, acabas emulando el mendigo-chic.
Donde hace más calor y en la cual la gente menos se baña, al igual que el cloro de la piscina desinfecta, los goterones de cerveza en la camisa también lo hacen.
Tiempo de heridas en los carnositos y blancos pies, temporadas de raspones en las rodillas por ir de hipster y montar en bici de señora (la que tiene la barra baja ___ ) por el paseo marítimo y obligar a tus amigas que te hagan una foto que suba followers en las RRSS.
Época en la cual tus amigos no te dejan acabar el juego de Harry Potter y en la que más deseas ir al cine pero te da pena malgastar un día de piscina. Porque piscina siempre mola más que la arena que se mete en las orejas y en el bocadillo de paté con tornillos para que tenga más hierro.
En el verano no nos queda más que echar mano de la imaginación y a veces de la cartera de tu madre ya que estás más pelado que una peladilla en una boda gitana (o que quien pague el convite).
Pero no pasa nada, mientras haya tiempo, todo se solucionará.
¡Dulces vacaciones y picantes quemazones!
*QMHIY. Que Me He Inventado Yo.





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